viernes, 13 de abril de 2012

Paraisos perdidos

La pasada semana, Pilar y yo, disfrutamos de los paraísos perdidos. Y lo digo en plural, porque tiene un doble sentido, literal  y simbólico.

Visitamos el Cabo de Gata (Almería), un lugar singular, sin duda un paraíso perdido, pues a pesar de los cuidados que se le prestan, poco a poco se deteriora: antiguas actividades extractivas, que han dejado una huella indeleble en alguno de sus más bellos parajes, las amenazas de urbanización, que se perciben año tras año, la masificación y la falta de educación cívica, que juntas hacen que hasta en los lugares mas recónditos encuentres suciedad y prácticas ilegales del numeroso tráfico marítimo, que ensucian irremediablemente algunas calas. Aunque, en cierto modo, todos los que lo visitamos, en mayor o menor medida, somos responsables ...

Y lo visitamos solos - como aquellos veranos, ya lejos en la memoria, cuando comenzabamos nuestra relación - sin niños. Visitamos ese paraiso perdido de las parejas con hijos: el de la intimidad. Fue un regalo que nos hicieron nuestros cuñados Pepe y Conxa y nuestros sobrinos Daniel e Isabel, que gustosos aceptaron quedarse con nuestros tres "angelicos" durante tres días y respectivas noches. Muchas gracias, familia ... (repetiremos ... si nos dejáis).

Aunque en realidad no éramos una pareja, sino un trío: Pilar, yo ... y la cámara. Ella ya está concienciada en que tiene que compartir parte de mi tiempo con ese aparatico, aunque en esta ocasión evité los madrugones, algo que sufrió el año pasado.

Llegamos prácticamente al atardecer y la puesta de Sol se me escapó entre los dedos. Por la zona de Monsul fotografié la Luna llena tras los montes cubiertos de agaves y pensé que por su localización bien podría jugar con su reflejo en la playa teniendo como fondo, La Peineta, conocida formación de dicha playa. Fotografiar en la zona bañada por las olas es un enredo, pues el suelo bajo el trípode no es estable, lo que con frecuencia produce imágenes movidas o con doble exposición.


Reflejos de plata
Canon 40D, Tokina 11-16 a 16 mm, tarjeta negra y trípode.
25s, f/8, ISO800, RAW revelado en DPP.

Pilar me esperaba en el coche, pues el poniente era de impresión, así que después de una docena de tomas, enredando con la cartulina negra y jugando a no mojarme los pies y no se cayera el trípode y la cámara, plegué, con intención de irme ... pero fue darme la vuelta y ver el cielo estrellado y el cuerpo me pidió "más".

Sobre el horizonte, destacaba Venus, junto a las Pléyades, así como Orión y ese regalo del firmamento que son las Tres Marías. La noche era especialmente clara, pues el intenso poniente había borrado todo rastro de nubes. Buscaba un punto de vista que me permitiera tener un primer plano claro, el muro de roca con las viseras, un plano medio separado, la costa y el firmamento de fondo, en que se apreciara bien Venus, pero para conseguirlo tenía que mantener cierta distancia del muro y un punto de vista muy bajo, poniendo en riesgo la cámara, que se llenaría de arena, así que acepté un compromiso, en que la visera se confundía con los acantilados del fondo ... otra vez será. Me llamo mucho la atención, lo rápidamente que se ensuciaba el objetivo de la salpicadura del mar, dejando una película como aceitosa, que limpiaba entre tomas.


Venus
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm y trípode.
25s, f/5.6, ISO800, temp color 4000K, RAW revelado en DPP.

Al día siguiente y después de conocer algunas calas que en estos años nos pasaron desapercibidos, visitamos una localización que se caracteriza por unos claros acantilados formados por dunas fósiles y desde la que podría ver a la perfección la salida de la Luna llena, justo al atardecer.

Mientras esperaba la puesta del Sol (solo siete horas ... Pilar casi me mata ...), busqué algunos encuadres que me resultaron curiosos, para matar el gusanillo y probar la técnica del tapado con una cartulina negra (en realidad fabricada con el plástico negro de unos estuches de DVD ... mucho más barato que los filtros Lee).



Reflejos
Canon 40D, Tamron 17-50 a 19 mm, filtro neutro 3p, degradado neutro suave 2.5p, tarjeta negra y trípode.
3.2s, f/16, ISO100, temp color 6500K, RAW revelado en DPP.


Convergencia
Canon 40D, Tokina 11-16 a 12 mm, filtro neutro 3p, degradado neutro suave 2.5p, tarjeta negra y trípode.
6s, f/14, ISO100, temp color 6500K, RAW revelado en DPP.


La espera es larga y la meteorología no contribuye a hacerla menos dura: en las zonas soleadas el viento es insoportable y arrastra arena que hace daño y a sotavento te sumerges en una umbría que obliga a abrigarse, cuando hace unas horas, los mas valientes se bañaban (... ;-) ...). Al fin el Sol se pone y puedo fotografiar la duna fósil con un cielo despejado y un bonito degradado de tonos.


Historia fosil
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm, filtro neutro 3p, degradado neutro suave 1.5p y trípode.
15s, f/14, ISO100, temp color 6500K, RAW revelado en DPP.

La salida de la Luna, aún esperada, no deja de sorprenderme y después de algunas tomas con tele, me hace correr por la playa con todos los achiperres a cuestas, ante la atónita mirada de unos excursionistas que iban a disfrutar de la cala en soledad esa noche y con quien Pilar conversaba.


Duna fosil
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm y trípode.
25s, f/11, ISO100, RAW revelado en DPP.

Ya de noche y a la luz de las frontales, 45 minutos de sendero, GPS en mano, nos llevarían hasta el coche.

El día siguiente, sin prisa pero sin pausa, hicimos un largo recorrido por las calas del Barronal, precioso monumento natural en que se manifiesta el vulcanismo y los procesos de erosión de esta Gaia que habitamos.


Procesos de erosión
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm, a pulso.
1/125s, f/11, ISO100, temp color 5500K, RAW revelado en DPP.

Y ahora una fotico del año pasado, en la que se ve a Pilar aprovechando el tiempo con un libro, mientras yo enredo con mis jugueticos. Como decía en una web de fotografía a la que he vuelto después de algunos meses de voluntaria ausencia:

TÚ eres la estrella que más brilla en mi firmamento. Muchas gracias por ser tan paciente conmigo.


Pilar
Canon 40D, Tamron 17-50 a 17 mm, filtro degradado neutro, polarizador y trípode.
1s, f/16, ISO500, RAW revelado en DPP.

miércoles, 21 de marzo de 2012

MDSCC, la Luna, la Via Lactea y la ISS. La planificación de las sesiones fotográficas nocturnas.

Esta entrada iba a ser "otra mas" en la que simplemente mostraba imágenes de una sesión fotográfica. No obstante, según escribía me daba cuenta de la cantidad de "muletas" (software o webs) que los aficionados a la fotografía de paisaje empleamos para planificar una sesión, particularmente cuando fotografiamos de noche y he pensado que sería buena idea compartirlas ... si es que aún hay alguien que no las conoce.

Una de las imágenes que buscaba y que en gran medida sintetiza el objetivo ampliado de esta entrada, es la siguiente.

MDSCC, Luna e ISS
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm, tarjeta negra y trípode.
30s, f/5, ISO500, Temp color manual en 3000 K, RAW revelado en DPP.

Todo empezó una semana antes, de camino a Valdemaqueda, un pueblo de la sierra oeste de Madrid, donde pensabamos realizar una excursión con los chavales y unos amigos.

Cerca de Robledo de Chavela pasamos junto al MDSCC (Madrid Deep Space Communications Complex), una de las tres estaciones, junto a las de Goldstone (California) y Canberra (Australia), que conforman la DSN (Deep Space Network), la red que emplea la NASA para comunicarse con sus sondas. Este centro, operado y mantenido por el INTA, empresa pública dedicada a la investigación en aeronáutica y espacio y en la que trabajé mis primeros doce años, es realmente impresionante, con seis antenas parabólicas (la mayor de 70 m de diámetro), que desde hace 37 años han contribuido a mantener la comunicación con la practica totalidad de las sondas de espacio profundo de la NASA, así como de sus misiones lunares.

Viendo aquellas grandes antenas, imaginé el complejo de noche, iluminado y contra un cielo estrellado, de forma que se estableciera una "conexión" entre el primer plano, constituido por el complejo y el fondo, constituido por el firmamento. Si además fuera capaz de mostrar la imagen la Vía Láctea, sería estupendo, así que me puse a planificar la excursión ...

  • Lo primero es saber el tiempo que te lleva llegar al lugar mas cercano de la localización accesible con coche, para lo que empleo Google Maps. Esto me permite saber a que hora de la madrugada me "caeré" de la cama ...
  • Después debes conocer el terreno por el que te moverás y si no dispones de un mapa, es bueno saber que el Instituto Geográfico Nacional dispone de un visor, llamado Iberpix, en que puedes visualizar incluso los mapas topográficos a escala 1:25000.
  • Debes buscar una buena localización para tomar las fotos y para eso, nada mejor que el software The Photographer Ephemerides. Elegida tu posición con respecto al paisaje a fotografiar, te indica rumbo, distancia, altitud aparente, así como localización del Sol y la Luna, y la fase de esta última.


  • Si eres un vicioso de la planificación, puedes simular como se verá con el software Google Earth, que permite no solo simular el punto de vista, sino también el momento, en este caso el amanecer.


  • Sabedor de las limitaciones de mi cámara (CANON 40D) con ISO elevado (tiene mucho mas ruido que las cámaras de última generación), pensé que estaría bien buscar el punto mas luminoso de la Vía Lactea, su centro, que corresponde a la localización aproximada de la constelación de Sagitario. Para ello, empleo el software Stellarium, en el que para una localización determinada y un momento concreto, puedes visualizar el firmamento que verías. Se dio la curiosa casualidad que para la localización y momento aproximado me mostró que estaría visible la Estación Espacial Internacional (ISS), a la que con frecuencia busco en el cielo (para ello empleo la web Heavens Above), para mostrar a mis hijos y despertar en ellos cierto gusanillo por la exploración espacial (tengo un serio rival en Messi que lo hace muy bien para que les pique por el fútbol) ... aunque no se si hago bien, porque siendo ingenieros o científicos no llegaran a nada ... es mejor hacerse registrador de la propiedad. Os muestro un pantallazo de la localización y momento (la ISS se muestra como ISS/Zarya pues Zarya fue el primer módulo que constituyó ese prodigio de la ingeniería).


    • Y por último, si no conocemos el recorrido, no está mal echar una ojeada a la web Wikiloc donde quizá tengáis suerte y os podáis descargar, después de registraros, algún track (ruta) GPS realizada por algún usuario en la zona que nos interesa. Además, los usuarios suelen ser muy amables y os contestarán todas las dudas que podáis tener de la ruta, como Luis Seijo (muchas gracias) que me aclaró algunas dudas que tenia con respecto a la que yo había elegido ... y es que hacer una ruta de noche, sin haberla visitado previamente y en una zona escarpada como esta, no es algo que pueda dejarse al azar. Os muestro los tracks de subida y bajada.



    Bueno, después de pegarnos unos cuantos "retamazos" y pincharnos con bastantes zarzas, ya estamos con el trípode desplegado enfrente del complejo. Comencé haciendo algunas pruebas para ajustar correctamente los parámetros. Lo primera, la velocidad de obturación. Pretendía que no salieran las estrellas movidas, por lo que teniendo en cuenta la focal empleada (11 mm, cerca de 18 mm equivalentes en 35 mm) podía emplear sin problema 30 s (aplicando la regla de 600, esto es, 600/focal equiv). Después el diafragma. Mi lente es bastante luminosa (f/2.8) pero conviene cerrarlo algo para ganar nitidez (empleé f/5). Después solo nos queda fijar el ISO (la sensibilidad de la cámara). Comencé empleando ISO 100 y fui aumentando progresivamente, hasta ISO 800, momento en que tomé la siguiente fotografía.
    MDSCC, Luna y Vía Láctea
    Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm, tarjeta negra y trípode.
    30s, f/5, ISO800, Temp color manual en 3000 K, RAW revelado en DPP.

    En ella podéis ver el horizonte completo desde el Sur (a la derecha) hasta el Este (a la izquierda), donde lamentablemente, la luminosidad de Madrid impide ver con mayor claridad la Vía Láctea, si bien se adivina sobre el centro de la imagen (la raya vertical verde es un flare del objetivo causado por la luz de la Luna). Son perfectamente identificables la constelación de Sagitario y la de Escorpión. Para evitar sobreexponer el complejo, coloqué en la parte inferior una tarjeta negra durante buena parte del tiempo de la exposición (algo mas de 20 s).

    La siguiente imagen que tomé fué la primera que ilustra esta entrada y lamentablemente, bajé la sensibilidad a 500 ISO, buscando menos ruido en la imagen, por lo que la Vía Láctea a dejado de ser visible. Podría haber disparado durante mas tiempo para exponer una traza de la ISS mas amplia, pero las estrellas hubieran aparecido como trazos, lo que no deseaba. Me llama la atención la discontinuidad de la traza de la ISS (¿estaría rotando? ¿se interpondría alguna nube poco visible?), aunque se que parte es debido al formato digital de la imagen.

    Por cierto, que las imágenes en que se ven estrellas las he sobreenfocado en esa zona, pues en el proceso de reducción para web, no solo se pierden las estrellas menos brillantes, sino que pierden brillo las mas visibles, lo que hay que corregir con la citada edición.

    Por ultimo, una imagen de poco antes del amanecer, cuando la luz del Sol era mucho mas intensa, pero aún se mantenía una bonita luz crepuscular.


    Amanecer sobre MDSCC
    Canon 40D, Tokina 11-16 a 16 mm, degradados neutros, tarjeta negra y trípode.
    30s, f/5.6, ISO100, Temp color manual en 5500 K, RAW revelado en DPP.

    En esta, como veis, aumenté la temperatura de color y debido a la intensidad de la luz me vi obligado a calar los dos filtros degradados neutros de que dispongo (sumando cuatro pasos) mas la tarjeta negra durante un buen rato en la zona superior.

    Ya solo me quedaba disfrutar del fresquito amanecer y bajarme de aquella atalaya, para encaminarme hacia Valdemaqueda, donde aún me quedaba un ratillo para intentar mejorar alguna toma de la semana anterior ... pero eso, ya es otra historia.

    jueves, 15 de marzo de 2012

    Ajuste del balance de blancos. Comodidad, fidelidad o creación.

    ¿Que aficionado a la fotografía no ha disparado una cámara y cuando ha visto el resultado no ha pensado estos no son los colores que yo vi? ¿que aficionado, ante una imagen con unos colores que claramente no son fieles y la sugerencia de ajustarlos en el revelado/edición, no han escuchado de boca de su autor, ya sea por un rechazo visceral a la "manipulación" o bien por tener aún criterios químicos y tirar solo en JPG, no he tocado el RAW o fotografía es solo lo que sale de la cámara?

    Ambos casos tienen algo en común: un balance de blancos incorrecto.

    En la fotografía de película, el balance de blancos no existía para el fotógrafo común, pues las películas típicas estaban calibradas a una temperatura de color correspondiente a la temperatura media de la luz solar al medio día, esto es, 5.600 K. Los profesionales, podían elegir película calibrada para interiores, con 3200 K o 3400 K, correspondiente a la luz de una lámpara de tungsteno. Si la fotografía no se realizaba específicamente en las condiciones calibradas de la película, se empleaban filtros de corrección de color, para representar debidamente las dominantes de color correspondientes.

    Con el advenimiento de la fotografía digital, el fotógrafo dispone de varias métodos para ajustar el balance de blancos de la escena, que en mi experiencia se correlacionan con su evolución natural en el conocimiento de los recursos y el mensaje que se desea transmitir:
    • Ajuste del balance de blancos automático (AWB) y formato JPG. Las imágenes pueden tener dominantes que no se corresponden con la realidad, debido a inexactitudes del sistema de medida de la cámara, no siendo facilmente corregibles para el aficionado novel.

    Seguramente la imagen de la izquierda la tomé con balance de blancos en Luz de Día o AUTO y obviamente, se ve fría. La imagen de la derecha, ha sido corregida para tener un balance de blancos más cálido, propio de la sombra.

    • Ajuste manual del balance de blancos, empleando los balances pre-establecidos de la cámara (dia, sombra, nublado ...) y formato JPG. Se suelen obtener mejores resultados que con el modo automático ... si tenemos buen ojo. No obstante, puesto que los ajustes pre-establecidos son limitados el error aún puede ser significativo.

    Una completa carta de temperaturas de color

    • Balance de blancos en automático y formato RAW, realizando un ajuste manual en el revelado, basado en nuestra memoria visual. Si pretendemos ser fieles a lo que vimos, deberemos tener muy buena memoria visual, algo que en según que situaciones, puede ser muy dificil.
    ¿Que imagen tiene el balance de blancos mas fiel? Cuando disparé la imagen, me llamo la atención lo azulado del reflejo en el agua que veía en la imagen en el Live View, que siempre había justificado como un reflejo del azul del cielo ... pero es que ese tono no lo estaba viendo in-situ. Ya en casa, ajuste la tempertura de color a Sombra y el reflejo adquirió la neutralidad que yo había visto, así que la imagen fiel es la de la derecha. No siempre es facil quedarse con los tonos de una imagen y más que el recuerdo, nos influyen los gustos, por lo que si deseamos fidelidad es mejor no confiar en este método.

    • Balance de blancos en automático y formato RAW, pero empleando una diana (una Lastolite XpoBalance usaba yo) para realizar el ajuste del balance en el revelado. Esto permite asegurar la "neutralidad" de la imagen, pero no la fidelidad de la misma, pues si empleamos este medio en un momento de luz con intensas dominantes, como pueda ser con las luces del ocaso, el preferido por los fotógrafos de paisaje, eliminaremos dichas dominantes y con ellas buena parte del ambiente de la imagen, pero en muchos casos puede ser válido. Además, al cambiar tan rapidamente la temperatura de color en los ocasos, tendriamos que estar disparando imagenes de calibración cada poco tiempo, lo que no tiene sentido.

      La diferencia entre el ajuste de blancos automático y el ajustado con la carta gris, es notable ...

      • Ajuste manual de la temperatura de color en el momento del disparo. Obviamente, la mejor manera de asegurar la fidelidad del color es chequeandolo en pantalla, junto al motivo fotografiado. Quienes empleamos los reveladores del fabricante de nuestra cámara (DPP para CANON), sabemos que lo que vemos en la pantalla de la cámara despues del disparo es exactamente lo que se nos mostrará al abrir el fichero RAW en el revelador, lo que es una gran ventaja.

      La imagen superior se correspondería con un balance de blanco preestablecido en Sombra (7500 K) y la nieve se ve azulada. Ajustando in-situ la temperatura de color a 10000 K pude comprobar en la previsualización del Live View que el color de la nieve se correspondía con lo que estaba viendo (imagen inferior).

      • Ajuste creativo del balance de blancos, ya sea en la toma o en el revelado. En este caso, el objetivo no es asegurar la fidelidad de los tonos, sino transmitir una determinada sensación.

        La imagen de la izquierda está ajustada a la temperatura de color correspondiente al ajuste automático del balance de blancos, mientras que la de la derecha se ha enfriado intencionalmente hasta los 2800 K, para transmitir esa sensación.

        Asi pues, si deseamos tener control sobre nuestras imágenes, el primer paso es controlar el balance de blancos, ya sea para crear una imagen fiel o creativa ... y despues, todo lo demás.

        sábado, 18 de febrero de 2012

        Retomando vicios ....

        Después de un par de años sin tocar las tablas de travesía (ya decía Kili que las tenía que haber vendido ...), el pasado domingo me cité con unos amigos en la estación de La Pinilla, para ascender al Pico del Lobo. Son las 8:15 de la mañana y el cielo, despejado hasta el puerto de Somosierra, se encuentra cubierto por nubes a media altura, asediando el macizo. Tenía pensado hacer una sesión de amanecer ... pero el tiempo me está haciendo perezoso, así que me conformo con captar las luces del amanecer desde el parking de la estación.


         Luces de amanecer en la cuerda
        Estación de La Pinilla, Sierra de Ayllón.
        Canon 40D, CANON 70-300 a 300 mm, a pulso.
        1/50s, f/6.3, comp exp +4/3, ISO800, RAW revelado en DPP.

        Presentaciones, reencuentros con gente que no veía hacía mas de 10 años, reconocimiento explícito que el material que llevo es antidiluviano (el mejor hace 20 años ... pero ya no es habitual llevar 5 kilos colgando de cada pierna), largas esperas a supuestos rezagados que aprovechamos para conocer y reconocer a la gente ... y al fin, a foquear camino de la cumbre. El frío es intenso (-8º C marcaba el termómetro del coche), pero pronto sobra buena parte de la ropa, momento que aprovechamos para sacar detalles del entorno con la compacta (suficiente lastre tengo con mis tablas como para subir hoy la reflex).


        Garras
        Sierra de Ayllón.
        Canon S2 IS, a 52 mm, a pulso.
        1/800s, f/6.3, ISO100, JPG editado en DPP.

        Después de un par de horas de marcha, alcanzo la cuerda y me muerde el intenso viento del norte que sopla. Me equipo debidamente y dudo si poner cuchillas, en previsión de que mas arriba el terreno esté muy duro en las zonas mas delicadas, pero la huella es relativamente profunda, por lo que lo desestimo. Algunos cientos de metros mas arriba, en la zona mas expuesta de la cuerda, a pesar de estar completamente despejado, el fuerte viento (¿70 km/h?) hace que la sensación térmica sea bajísima (según esta página aproximadamente -30º C). Con la balaclava, las gafas de sol y los dobles guantes de esquí de fondo y termofibra, se me hace difícil manipular la cámara, pero consigo hacer alguna pano que tenía pendiente y otras imágenes que captan la dureza del ambiente.


        Viento norte
        Pico del Lobo, Sierra de Ayllón
        Panorámica compuesto por 4 tomas horizontales
        Canon S2 IS, a 6 mm, a pulso.
        1/500s, f/8, comp exp +1/3, ISO50, JPG editado en DPP.


        Camino marcado
        Pico del Lobo, Sierra deAyllón
         Canon S2 IS, a 8 mm, a pulso.
        1/500s, f/8, comp exp +1/3, ISO50, JPG editado en DPP.

        Poco tiempo después, tengo a la vista la antigua estación superior del telesilla, hace años en ruinas y decido no subir allí y continuar el recorrido, pues el viento es cada vez mas fuerte.


        Ventisca
        Pico del Lobo, Sierra deAyllón
         Canon S2 IS, a 13 mm, a pulso.
        1/2000s, f/8, comp exp -1, ISO50, JPG editado en DPP.

        Unos metros más allá, y al fin a sotavento, disfruto del solete. En un recodo, me encuentro con parte del grupo con el que subía, preparándose para bajar, pero yo necesito recuperar fuerzas, después de los 800 m ascendidos y la bajada que me falta por hacer. Agua, emparedados, fruta, choco ... y a calzarse los crampones, que no está el horno para bollos y la última vez que bajé este tramo de enlace con las pistas, empalmé docenas de vueltas maría, sorteando las que yo llamo "coliflores", formaciones de hielo sobre las rocas y el pedregoso suelo de estas cotas. Enlazo las pistas y en unos minutos estoy al final de ellas, inmerso en el bullicio. Busco a los colegas, pero no los veo, ni en las terrazas ni en el parking. Y al fin sufro la última "humillación": una pareja me dice que mis tablas parecen muy antiguas - Si, tienen 20 años ... pero es que son de travesía - les digo, esperando confundirles y encender en su semblante el desconcierto o la admiración - no, si lo sabemos - me espetan ... - tierra, trágame - pienso ... ahora no cabe duda: tienes que renovar el equipo ...

        Pero la tarde no ha terminado: ahora comienza la jornada fotográfica propiamente dicha. Me dirijo al Hayedo de la Pedrosa, un hayedo relicto en las faldas de los montes que rodean Riofrio de Riaza. Al llegar, el espectáculo es impresionante: las nubes que han estado pasando y las bajas temperatura han cubierto las ramas de las hayas de hielo, que a esta hora de la tarde, con el Sol rasante en una de las laderas hace que brillen como infinitas cuentas de cristal.


         Cristales al Sol
        Hayedo de la Pedrosa, Sierra de Ayllón.
        Canon 40D, CANON 70-300 a 95mm, a pulso.
        1/100s, f/7.1, ISO100, RAW revelado en DPP.

        La ladera soleada muestra patrones de color blanco y marrón, de las copas de las hayas y un cielo prístino.


        Prístino
        Hayedo de la Pedrosa, Sierra de Ayllón.
        Canon 40D, CANON 70-300 a 140mm, a pulso.
        1/500s, f/7.1, comp exp -1/3, ISO100, RAW revelado en DPP.

        Busco motivos en el bosque ...


        Claro / Oscuro
        Hayedo de la Pedrosa, Sierra de Ayllón.
        Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm, polarizador y trípode.
        1/5s, f/11, ISO100, Temp color manual en 10000 K, RAW revelado en DPP.

        ... aunque no equipado convenientemente, pronto decido bajar al valle y buscar localizaciones para las panorámicas que quiero conseguir. En las cercanías de Riaza, hay claros en el bosque de robles en los que hay pequeñas islas de estos arboles, que quiero aprovechar para componer una panorámica en que se incluya buena parte de la Sierra de Ayllón. Voy haciendo tomas, preparando el atardecer que tiene que llegar en no mucho tiempo, buscando el punto de vista adecuado ....


        Campos de Ayllón, Sierra de Ayllón
        Panorámica compuesta por 5 tomas horizontales
        Canon 40D, TAMRON 17-50 a 39 mm, polarizador parcial, degradado neutro 2.5 pasos y trípode.
        1/5s, f/16, ISO100, RAW revelado en DPP, corrección banding en cielo y contrastado local

        ... u otras mas cercanas, en que se vea en detalle la estación y el recorrido realizado ...


        Estación de La Pinilla y Pico del LObo, Sierra de Ayllón
        Panorámica compuesta por 6 tomas verticales
        Canon 40D, TAMRON 70-300 a 170 mm y trípode.
        1/30s, f/11, ISO100, RAW revelado en DPP y contrastado local

        ... upsssss ... vaya chasco ¡¡¡ tengo las dos baterías descargadas !!! ... juraría que las había cargado ... se ve que las bajas temperaturas, por debajo de cero todo el día, y el vicio que le tengo al Live View, las han "drenado". Esto me impide tomar las panos en el momento que yo hubiera deseado ... aunque, la verdad, no me apetecía estar media hora más dando saltos para entrar en calor y que mi chica bregue sola con la tropa ...

        ¡¡¡ Ya habrá otros atardeceres ... !!!

        pd.: las panorámicas, mejor verlas a tamaño completo ... así que pícalas ...

        martes, 17 de enero de 2012

        El jardín del Pájaro y otras delicias pedriceras

        El año pasado por estas fechas subí a la zona del Pájaro, en la Pedriza de Manzanares (Guadarrama), con objeto de fotografiar el amanecer. Lamentablemente, no era consciente de mi baja forma y subestimé los tiempos para alcanzar la localización. Así pues, cuando llegue a la cumbre, el sol ya pegaba de lleno, los tonos suaves habían desaparecido y las sombras eran bastante duras. Da mucha rabia pegarte un madrugón y una buena calcetinada, para llegar 15 minutos tarde, por lo que me quedé con la espinita clavada ...

        El sábado pasado, la meteo anunciaba la entrada de un frente debil por el oeste que dejaría nevadas por encima de los 1000 m a partir de media tarde y aunque la Pedriza se caracteriza por estar a resguardo de dichas inclemencias, si subía lo suficiente, a buen seguro tendría algo de ventisca y con un poquillo de suerte, algún claro que me regalara buenas luces al atardecer. Como en la mañana no se esperaba ningún meteoro destacable, decidí volver a intentar las fotos que el año pasado no pude sacar, con lo que redondeaba el día: amanecer en el Pájaro, día enriscado por la Pedriza Posterior y atardecer en la misma zona.

        Contaba con la compañía de Fernando Prieto, fotógrafo, compañero en el trabajo y vecino del barrio ... lo que son las casualidades. Además, a lo largo de la mañana nos uniríamos a unos amigos montañeros que pensaban subir al Cerro de los Hoyos, una zona poco accesible de la Pedriza y por tanto, poco frecuentada.

        04:50 de la mañana y suena el despertador. Rápido, salgo de casa con todos los chismes y una mochila como no recordaba en mucho tiempo, esperando no hacer esperar a Fernando, con quien había quedado a las 05:30. Tres cuartos de hora después, nos estábamos equipando en Canto Cochino y encaminabamos nuestros pasos hacia la localización, 550 m más arriba.

        Esta vez calculé bien y cuando llegamos a la cumbre aún quedan unos pocos minutos para amanecer. Lamentablemente, este invierno tan seco ha dejado sin agua las oquedades tan características de la roca y sin ella el viento se ha llevado las hojas que caen de los robles cercanos, eliminando un elemento con el que contaba para las composiciones. Pero aún así, hay elementos de sobra para hacerlo ...

        La Luna y la Muela
        Canon 40D, Tokina 11-16 a 11mm, pola parcial, filtro degradado y trípode.
        42s, f/11, ISO100, RAW revelado en DPP.

        Pronto, el cielo se tiñe de color y busco un punto de vista que haga mas patente su mole, así como el "patio" que hay en su cara NW ... con cuidado de no dar un mal paso.

        Dura vida
        Canon 40D, Tokina 11-16 a 11mm, pola parcial, filtro degradado y trípode.
        3.2s, f/11, ISO100, RAW revelado en DPP.

        Las luces en el cielo se van apagando y busco un nuevo punto de vista en que se ponga de manifiesto lo irregular del lugar.


        
        Jardín del Pajaro
        Canon 40D, Tokina 11-16 a 11mm, pola parcial, filtro degradado y trípode.
        42.5s, f/11, ISO100, RAW revelado en DPP.

        Un nuevo punto de vista, para encuadrar la escena incluyendo la escasa y seca vegetación del lugar, así como la cumbre de la Maliciosa. Posteriormente en casa, me di cuenta que por la localización de la nube parece ser la copa algodonosa de ese pequeño arbolillo ... deliciosos caprichos de la naturaleza.


        Primeras luces en la Maliciosa
        Canon 40D, Tokina 11-16 a 11mm, pola parcial, filtro degradado y trípode.
        0.8s, f/11, ISO100, RAW revelado en DPP.

        Ya sin las luces del amanecer, todavía tengo ocasión de probar un nuevo encuadre, aprovechando una linea de liquenes en la roca.

        Lineas de vida
        Canon 40D, Tokina 11-16 a 13mm, pola parcial, filtro degradado y trípode.
        1/5 s, f/11, ISO100, RAW revelado en DPP.

        Poco queda hacer aquí ya, por lo que recogemos el material y bajamos hasta encontrarnos con el grupo de amigos montañeros, menos madrugadores que nosotros, pero con bastantes mas ganas de marcha. Cargados como ibamos, los cerca de 650 m que nos separan de la cuerda se convierten en un cierto penar, máxime por lo escarpado e irregular de la senda (lo siento Fernando ... te prometo que será la última .... jajajaja). Despues de una debil nevada y acompañados por una cerrada niebla, alcanzamos la cuerda, donde enganchamos la llamada senda Termes. Buscamos un rincón a sotavento para saborear, en buena compañía y conversación, el almuerzo. No tardan mucho en acercarse hasta nosotros un par de cabras, de las numerosas que pueblan este paraje, aparentemente hambrientas. Decido fotografiarlas empleando el gran angular para enmarcarlas en el paisaje, lo que me obliga a acercarme cuidadosamente.


        Descaradas
        Canon 40D, Tokina 11-16 a 16mm.
        1/250 s, f/5, comp exp -1/3, ISO400, RAW revelado en DPP.

        A estas alturas del día, ya somos conscientes que la niebla no nos va a permitir disfrutar de las luces del atardecer, así que encaminamos nuestros pasos a Canto Cochino, donde nos espera la sobremesa en el chiringito, no sin antes tomar algunas fotografías aprovechando la niebla.

        Para esta primera toma, hice esperar pacientemente a Jose sobre una roca a la que se había encaramado (¡¡ gracias machote !!).

        Cabra de dos patas
        Canon 40D, Canon 70-300 a 160 mm.
        1/250 s, f/7.1, ISO100, RAW revelado en DPP.

        En esta zona superior de la Pedriza, son frecuentes los pinos que nacen encaramados a las agujas, y yo no pierdo ocasión de fotografiarlos cuando nos envuelve la niebla.

        Aislado
        Canon 40D, Canon 70-300 a 165 mm y tripode.
        1/80 s, f/7.1, ISO100, RAW revelado en DPP.

        La niebla comienza a subir rapidamente y pronto envuelve a los riscos del Pinganillo, que parecen navegar en ella como un monstruoso animal marino.


        Bestia ¿marina?
        Canon 40D, Canon 70-300 a 70 mm.
        1/200 s, f/6.3, comp exp +2/3, ISO200, RAW revelado en DPP.

        En "Cantoco" caen las cervezas, bocatas y cafes, e intercambiamos impresiones de fotografía y montaña con los colegas. Estoy deseando llegar a casa y descargar el track para flipar con el desnivel que nos hemos metido: nada menos que 1200 m con todo el material de fotografía.



        En los primeros metros, el GPS no marca la altura correcta, y es que con las prisas que llevábamos no le dimos tiempo ni a coger la señal ...

        Para la próxima, por mis narices que pillo nieve en el Jardín del Pájaro, aunque este año me da que no será ... ya me conoceis ... ;-)