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domingo, 5 de enero de 2025

Cuatro minutos

Hay que entender las visitas a los hides como una lotería, en que a veces no te toca nada (en el primero no nos entró ni un gorrión después de siete horas en un pequeño cubículo con las mascarillas puestas y bastante frio), como que te llevas el premio gordo (mi primera visita al de la sierra oeste fue un festival ... buitres leonados y negros, busardos ratoneros, decenas de milanos, zorros, águila imperial y real, cuervos y rabilargos).

La mentalidad con que hay que acudir al hide es la de disfrutar de la presencia de cada animal que acude al comedero, sea el tiempo que sea el que quiera estar, sin obsesionarse porque no baje esta o aquella especie. Por eso, los cuatro minutos que en la pasada visita al hide me dejó disfrutar el damero de águila imperial de su presencia, me supieron a gloria.

Llegó temprano y nos sobrevoló como reconociendo el lugar, momento en que varios cuervos salieron a su encuentro para hostigarla (parece que es una hembra) y que saliera de su territorio, pero mantuvo las distancias y se mostró indiferente, posándose para observar con mas detenimiento en la copa de dos pinos cercanos. Por lo visto nada de lo que vio la resultó de interés, así que alzo el vuelo y se fue.

Los fotos que os mostraré son una selección de las 40 fotos que hice en esos cuatro minutos, en el orden en que más me gustan a mi.

La primera, llegando al posadero, elegante y poderosa ...

Su majestad
Canon R7, Canon RF 100-500 f/4.5-7.1 L IS USM a 451 mm
1/1250s, f/7.1, ISO1250, comp exp +1 1/3, RAW revelado en DPP+NNIPT

La siguiente solo una decima de segundo después, mostrando toda su envergadura, con su plumaje aún de inmaduro ...

Llegando al posadero
Canon R7, Canon RF 100-500 f/4.5-7.1 L IS USM a 451 mm
1/1250s, f/7.1, ISO1250, comp exp +1 1/3, RAW revelado en DPP+NNIPT

Se muestra muy prudente, observando desde la seguridad de la copa del pino ...

No se la escapa nada
Canon R7, Canon RF 100-500 f/4.5-7.1 L IS USM a 500 mm
1/1000s, f/7.1, ISO1000, comp exp +1 1/3, RAW revelado en DPP+NNIPT

Durante el lance con los cuervos, en que se puede apreciar muy bien su plumaje mixto en el dorso ...

Perseguida por el cuervo
Canon R7, Canon RF 100-500 f/4.5-7.1 L IS USM a 451 mm
1/1000s, f/7.1, ISO1600, comp exp +2/3, RAW revelado en DPP+NNIPT

Tan pronto vio que no había nada de interés, alzó el vuelo ...

Me voy con viento fresco
Canon R7, Canon RF 100-500 f/4.5-7.1 L IS USM a 472 mm
1/1250s, f/7.1, ISO800, comp exp +1 2/3, RAW revelado en DPP+NNIPT

Pero antes, echó una última mirada ...

Me voy con viento fresco
Canon R7, Canon RF 100-500 f/4.5-7.1 L IS USM a 363 mm
1/1000s, f/7.1, ISO640, comp exp +2/3, RAW revelado en DPP+NNIPT

Y aunque durante el resto de la sesión, cerca de siete horas, estuve acompañado por otras aves y un zorro, la realidad es que tras esos cuatro minutos se me quedó una sonrisa de oreja a oreja.

Para la siguiente espero que venga con ganas de unos retratos ... :-)

Pd.: picad las imágenes y F11 para verlas en alta resolución

domingo, 20 de junio de 2021

Los alegres chicos del coro

Cuando uno visita un hide, con suerte fotografiará grandes carroñeros y/o poderosas rapaces de mirada depredadora, pero lo que es prácticamente seguro es que fotografiará toda una cohorte de especies oportunistas que se acercan al comedero a ver si se pueden llevar algo al buche ... y que también son muy entretenidos de observar y fotografiar.

En mi caso, los primeros que aparecieron fueron los rabilargos, que en bandada picoteaban la carnaza colocada aquí y allá para tentar a los mas deseados modelos. Nerviosos, previendo el ataque de las rapaces, adoptaban poses acrobáticas para arrancar un preciado trozo de carne.


Otra especie que me visitó fueron los cuervos, que aunque prudentes mostraban menos recelo frente a las rapaces, sabedores de su poderoso pico y su inteligencia. Con frecuencia los vi hostigar a los buitres leonados, picando su cola, no se muy bien con que intención. Esta imagen me gusta particularmente, pues la sombra de las patas sobre una cola que brilla frente a la luz del sol, logra confundir la mirada del espectador.


Otra visita que recibí, además de dos ejemplares distintos y de forma repetida, fue la del raposo. Quiero enseñaros esta en particular, pues cuando lo vi por el visor fui inmediatamente consciente del daño que causan los cepos que algunos desalmados colocan en los campos. Ya veis, el pobre zorro sobrevive sin una de sus patas traseras y tiene muy deteriorada la cola ... aún así el animal manifiesta bastante destreza en sus movimientos.


Y por último, la primerísima especie que fotografié y que bajó prontísimo al comedero ... tanto que ni lo vi llegar, el busardo ratonero. Aquí le tenéis, pelando una carcasa de pollo.


Cuatro meses han pasado desde la visita al hide ... habrá que repetir ...