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lunes, 29 de septiembre de 2014

El fotógrafo omnívoro

Aunque es el paisaje natural lo que más me gusta fotografiar, cuando el "hambre" aprieta y las oportunidades se presentan, no le hago ascos a ningún género fotográfico.

Esto fué lo que me sucedió durante las pasadas vacaciones estivales, en que la meteo no me fué particularmente favorable. Una noche, después de un frustrante atardecer a la orilla del mar, decidí echar una ojeada a un motivo al que hace tiempo le tenía echado el ojo, pero que siempre me demoraba en fotografiar: la planta de celulosa que ENCE tiene en Navia. Conocí dicha planta hace algunos años, cuando de camino a unas preciosas cascadas en el interior de Navia ... me llegó un pestazo insoportable (afortunadamente parece que esto se ha solucionado con una nueva depuradora).

En primera instancia, llama la atención la iluminación de la planta y el humo/vapor de sus chimeneas ...

Factoría
Canon 40D, Tamron 17-50 a 50 mm, cartulina negra y trípode
15s, f/6.3, ISO100, 3000 K, RAW revelado en DPP

... pero pronto, el reflejo reclama nuestra atención ...

Reflejos
Canon 40D, Tamron 17-50 a 50 mm, cartulina negra y trípode
30s, f/5, ISO100, 3000 K, RAW revelado en DPP

... y fijándote, la vegetación de la orilla, natural, contrasta con la artificialidad de la planta ...

Huella humana
Canon 40D, Tamron 17-50 a 35 mm, cartulina negra y trípode
30s, f/5.6, ISO320, 3000 K, RAW revelado en DPP

Para exponer estas imágenes, no hice uso de degradado alguno, tapando con cartulina negra durante parte de la exposición las zonas mas luminosas de la escena. En particular, la 3ª imagen mostrada, fué un dolor de muelas para conseguir detalle en la vegetación sin quemar las luces de la factoria y evitar exponer poco tiempo los chorros de vapor y asegurarme que salieran movidos. El metodo científico (ensayo y error) es en estos casos, irremediable ... :-)

No olvideis picar las imagenes para verlas en alta resolución y en este caso en particular, en un lugar con poca iluminación ... que en caso contrario os perdereis detalles interesantes.

Pd.: Miro estas imágenes, tomadas con mi fiel Tamron 17-50 y no puedo sino confirmar lo bien que me ha servido estos 5 años, incluso después de aquel golpe que se llevó en las Gorgas de Alba. Lo echaré de menos en esta nueva etapa en formato completo que acabamos de comenzar ...

lunes, 22 de julio de 2013

Amapolas ... con otros ojos ...

Después de jugar con los velos o "color wash" aplicados a las amapolas de la anterior entrada, decidí buscar otros ejemplares que me permitieran otro tipo de enfoque, más directo, menos sutil, más intenso.

En esta ocasión buscaría el cielo en el encuadre, de forma que se combinaran los tres colores básicos en la imagen, garantía de impacto.

Todo pasión
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 200 mm, sin filtros ni trípode
1/125s, f/4, comp. exp. +1 1/3, ISO100, RAW revelado en DPP

La edición de esta imagen me ha supuesto un pequeño reto, pues con objeto de evitar la pérdida de texturas en los pétalos y asegurar la fidelidad del color del cielo, me he visto obligado a profundizar en lo que CANON define como estilos de imagen y que vienen implementados en todas sus cámaras, y por ende, en su programa de revelado, DPP (Digital Photo Professional). Espero poder compartir pronto una entrada dedicada a ellos ... pero tendreis que esperar ...

Ya sabeis lo que me gusta cegarme con el sol ... y en esta ocasión, no iba a ser menos. Una araña, tejiendo su tela, me dió la excusa perfecta.

Laborando bajo el sol
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 70 mm, sin filtros ni trípode
1/2000s, f/4, comp. exp. +2/3, ISO160, RAW revelado en DPP

Un grupo de amapolas que habían perdido sus pétalos, junto a otras completamente abiertas, supusieron un pequeño reto compositivo.

Selva roja
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 200 mm, sin filtros ni trípode
1/100s, f/5.6, comp. exp. +1 1/3, ISO100, RAW revelado en DPP

Una, me mostró todo su encanto, recien abierta al mundo ... y yo hice lo posible por realzarla, enmarcandola con unas notas de color aquí y allá ...

Recien abierta
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 180 mm, sin filtros ni trípode
1/160s, f/5, comp. exp. +1 1/3, ISO160, RAW revelado en DPP

... mientras otra, aparentaba ser lo que no era ...

La rosa que no es
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 173 mm, sin filtros ni trípode
1/125s, f/5, comp. exp. +1 1/3, ISO100, RAW revelado en DPP

domingo, 14 de julio de 2013

Sutiles matices

Las amapolas me fascinan como motivo fotográfico y más si se encuentran en medio de un tostado campo de cereal, pues el contraste tonal es fantástico. Lamentablemente, solo había tenido ocasión de fotografiarlas en esas condiciones una vez, camino del Pirineo y los resultados me dejaron muy satisfecho.

Inmediatamente después de tomar las imágenes de la entrada anterior, decidí probar suerte en los campos aledaños. Pronto encontré motivos hacia los que dirigir mi cámara, pero uno en particular me llamó la atención, por la disposición de las flores y la orientación que me permitían respecto al Sol, basicamente en contraluz.

En primera instancia solo busqué un buen punto de vista, que me permitiera una buena composición ...

Transparencias
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 200 mm, sin filtros ni trípode
1/250s, f/4, comp. exp. +1 1/3, ISO100, RAW revelado en DPP

... pero pronto pensé en jugar con el cereal que tenía a escasos milímetros de mi lente, aplicando un suave matiz debido al desenfoque del referido cereal, lo que en la jerga fotográfica se conoce como "color wash" o velo.

Matices
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 180 mm, sin filtros ni trípode
1/250s, f/4, comp. exp. +1 1/3, ISO100, RAW revelado en DPP

Y ya en este punto ¿porque no aplicarselo de forma intensa creando una imagen "etérea"?.

Déjà vu
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 176 mm, sin filtros ni trípode
1/250s, f/4, comp. exp. +1 1/3, ISO100, RAW revelado en DPP

Las tres tienen su personalidad, por lo que me cuesta elegir una como preferida ... ¿y a vosotros?

lunes, 8 de julio de 2013

A ras de suelo

02:45 ... suena el despertador ... ¡bufff, que pereza! ... pedazo de madrugón para pillar luces crepusculares en una localización que descubrí el año pasado, a casi dos horas de casa ... ¡espero merezca la pena!.

Son las 06:30 ... y después de hora y media de viaje, una tiradita por el monte con el GPS en la mano siguiendo el haz de la frontal, la busqueda a oscuras de un buen punto de vista en un accidentado lugar que no conozco, una sesión de flashazos que a buen seguro habrá flipado a algún conductor medio dormido que circulara por la lejana carretera ... comienzo a pensar que mejor había venido el día antes por la tarde, con lo que a buen seguro habría localizado un punto de vista desde el que sacar unas buenas imágenes ... y no los churros que me estan saliendo.

Las estrellas más brillantes desaparecen y el Sol hace acto de presencia, por lo que decido recoger ... pero ya que estoy aquí, decido explorar el entorno ... basicamente por si encuentro algo interesante para la próxima vez que "me caiga de la cama" ...

Comienzo a ascender, hasta un collado que intuyo y cuando llego descubro toda una pradera cubierta de flores, completamente desconocidas para mí y bastante fotogénicas (Oreja de liebre o Phlomis lychnitis ... gracias Carmen).

El primer impulso es fotografiar las plantas al contraluz ...

Contraluz
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM + EXTENDER 2X III a 400 mm, sin filtros ni trípode
1/125s, f/8, ISO100, RAW revelado en DPP

... después el desenfoque, empleando principalmente el color y un único punto de interés ...

Desenfoque y color
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM + EXTENDER 2X III a 400 mm, sin filtros ni trípode
1/125s, f/8, comp. exp. +2/3, ISO100, RAW revelado en DPP

... y en ese momento, entre la pradera de orejas de liebre reparo en otra pradera mas pequeña de plantas con un tallo de unos 10-15 cm de altura coronados de una bola algodonosa ... ¡impresionantes! ...

En este caso, inmediatamente pienso en meter el Sol en el encuadre y tomar una imagen con la cámara a ras de suelo, como si del punto de vista de un animal se tratara. Habitualmente son tomas en las que echo de menos la pantalla abatible de mi difunta CANON PowerShot S2 IS, pues tirado en el suelo y con la cámara sobre el trípope pero a ras de suelo, es casi imposible mirar por el visor, y con el contraluz malamente veo la pantalla. Podría meter mi compacta CANON S100 entre las plantas y haciendo varias tomas al "tun-tun", dar con el encuadre correcto ... pero la he olvidado en casa.

Después de varias tomas, al fin una con la que estoy satisfecho ...

Bolas de algodón
Canon 40D, Tokina 11-16 a 13 mm, degradados neutros suaves (4 pasos) y trípode
1/50s, f/13, ISO100, RAW revelado en DPP y correción distorsión

Me acuerdo que tengo el movil en el bolsillo, y con él pruebo encuadres entre los tallos de las orejas de liebre. Encuentro uno ... y allá voy con trípode y cámara ...

A ras de suelo
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm y trípode
1/100s, f/11, comp. exp. +1, ISO100, RAW revelado en DPP

Lo que veo en la pantalla me gusta ... y contento me vuelvo al coche y a dar una larga vuelta por los campos de cereal aledaños, en los que he visto unas preciosas amapolas que estoy deseando afotar como se merecen ... que ya hace algún tiempo de aquella toma ...     ;-)

pd.: como podeis ver en los comentarios, el amigo Antonio Martinez Tomás nos ha dado una pista para identificar las plantas coronadas por "algodoncillos": se trata de Plantago albicans o Hierba serpentina.
Un placer que los lectores de este blog participen de forma tan constructiva ... muchas gracias.

jueves, 4 de julio de 2013

Agradables sorpresas

No todos los días tiene uno la oportunidad de visitar una gran sima, realizar un anhelado viaje, visitar monumentos naturales junto al mar, vivaquear en la montaña con tu hijo ... no, vivimos un día a día mucho menos excitante. Así que cuando este uniforme devenir nos ofrece la oportunidad de sorprendernos, sonreír, e incluso, tomar la cámara y hacer unas fotos, nos podemos considerar privilejiados.

Eso fué lo que me pasó a mí hace unas semanas cuando fui al hiper a hacer la compra y cogí el carro. Como pasajero accidental encontré a un machito de Empusa Pennata (Empusa o Mantis palo); ya veis, tantos años pateando el monte y no había visto uno y me lo encuentro de bruces en el hiper. Obviamente, me lo traje a casa, con mucho cuidado, para hacerle una improvisada sesión fotográfica.

Para "naturalizar" las imágenes, empleé una rama de perejil florido que tengo en las jardineras de casa, situado delante de una cartulina negra. Para iluminarlo, empleé un flash separado de la cámara con difusor y disparos de baja potencia.

Primero una toma abierta, reflejando el entorno ...

Entorno
Canon 40D, Tamron 17-50 a 50mm, tubos de extensión, ¿flash? y trípode.
0.8s, f/6.3, comp exp +1, ISO100, RAW revelado en DPP

 ... después un detalle de su cabeza, en la que destacan las antenas emplumadas, propias de su género ...

Cabeza y antenas
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 97 mm, tubos de extensión, ¿flash? y trípode.
0.5s, f/6.3, comp exp +2/3, ISO800, RAW revelado en DPP

 ... y finalmente, un detalle de su anatomía, destacando sus patas delanteras, con garras de las que ningún insecto escapa.

Garras
Canon 40D, Canon EF 70-200 f/4 L IS USM a 75 mm, tubos de extensión, ¿flash? y trípode.
2.5s, f/9, ISO400, RAW revelado en DPP

Así que ya sabeis: disfrutad de las agradables sorpresas que el destino tenga a bien ofreceros.

miércoles, 26 de junio de 2013

El solsticio de Beni

Tiempo hacía que mi amigo fotógrafo Vicente Benedito (Beni para los amigos) me venía tentando con que le acompañara en una de sus incursiones a las entrañas de la tierra, pues no había ocasión en que nos viéramos, y son bastantes ya, que no me hablara de las maravillas que podría contemplar en la Sima del Campillo con las luces del solsticio de verano, en que la luz del Sol ilumina, como si de un foco se tratara, el fondo de la sima … y siempre me había resistido, amante como soy de los espacios abiertos.

Fue a primeros de primavera, en la visita guiada que realicé en compañía de la familia y unos amigos a la Cueva de Valporquero, que comencé a replantearme mi negativa … y en ese momento de “debilidad” fue cuando llegó su última invitación y claro está que “bajo de defensas” como estaba, acepté el reto.

Imaginaba que con mi historial de escalada (escueto ... pero ahí está), el descenso en rapel desde la boca de la sima hasta el fondo, 56 m de “ná”, estaría “chupado” … y obviamente, me equivocaba, pues, en aras de la seguridad, este colectivo ha inventado los fraccionamientos, un “aliciente” al que se enfrenta el neófito, que con el cuerpecillo colgando sobre un oscuro abismo, como poco, “desasosiega” … por no decir otra cosa en lenguaje llano. En honor a la verdad, reconozco que se trata de una actividad (no me atrevo a calificarla solo como deporte, pues tiene una componente exploratoria indudable) muy segura (al menos ese es el "mantra" que me han transmitido) y una vez familiarizados con sus procedimientos, a buen seguro realizaremos los aseguramientos mecánica, rápida y eficazmente.

Nos acompañaba también en esta aventura Ángeles Martinez Cabrera, fotógrafa amiga de Beni y conocida mía de un foro de fotografía, quien teniendo en cuenta su falta de experiencia en espeleo/escalada, le echó muuuuuchoooo valor ... y justo es reconocerselo. Después de un ratillo, en que Beni y sus amigos Pepe, Toni y Alberto, del Grupo Espeleológico La Senyera (Valencia), montaron las lineas y nos instruyeron en los procedimientos de descenso, nos pusimos al lio sin más demora ... no fuera a ser que en el interín, nos echaramos atrás.

Ángeles iniciando el descenso bajo la atenta mirada de Beni
Canon S100 a 13 mm
1/40s, f/5.6, ISO200, RAW revelado en DPP

Tras el descenso por la linea (intenso cuando menos), el descenso a pie al fondo de la cueva (donde dormiríamos), preparar y tomarnos las viandas, pocas ganas me quedaban de hacer fotos, máxime teniendo en cuenta el tute que llevabamos Beni y yo de las 24 horas previas, con visitas express a un par de calas en la costa y un recorrido por la Albufera de la mano de Mabel Jover, otra fotógrafa conocida mía y por ende familia lejana, por lo que decidí irme a dormir, pues sabía que cargado como iba de adrenalina no tardaría mucho en despertarme y dispondría de tiempo de sobra para un buen montón de fotos.

A las 03:30 h desperté y ya sabía que no volvería a dormir, lo mismo que debió pensar la buena de Ángeles, que emergió de su saco dispuesta a acompañarme a afotar la cueva, mientras Beni seguía tejiendo sueños.

Lo primero fué calibrar la temperatura de color de la escena, pues de lo contrario no tendría certeza de la fidelidad de los tonos reproducidos en nuestras imágenes, para lo que empleé una diana de grises como la que cito en esta entrada.

Diana para calibración de la temperatura de color

Ya podíamos comenzar a hacer fotos de las espectaculares formaciones que nos rodeaban, aunque la elección iba a ser difícil, pues todas ellas llamaban mi atención.

Unas por encontrar en su entorno espectros ...

Espectros
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm, flash y trípode
49s, f/8, ISO400, RAW revelado en DPP

... otras, al encontrar en ellas seres mitológicos ...

El mundo de Hidra
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm, flash y trípode
49s, f/11, ISO400, RAW revelado en DPP

... otras, porque me recordaban la cocina de casa antes de poner el lavavajillas ...

Vaya montonera de platos ...
Canon 40D, Tokina 11-16 a 13 mm, flash y trípode
49s, f/11, ISO400, RAW revelado en DPP

... otras, porque parecían cernirse sobre mi camino hacia la salida ...


Cerniendose
Canon 40D, Tokina 11-16 a 16 mm, flash y trípode
59s, f/11, ISO400, RAW revelado en DPP
.. y alguna, por el trabajo que me dieron al intentar controlar el rango dinámico brutal (las tengo "limpias", pero esta, con los destellos, me ha gustado).


Venas en la roca
Canon 40D, Tokina 11-16 a 11 mm, flash, trípode ... y mis dedos
15s, f/22, ISO400, RAW revelado en DPP
Tapado con los dedos

A las 11 de la mañana, comenzó a proyectarse sobre una de las paredes de la sima la luz del Sol que entraba por su boca. Solo decir que es impresionante ...

Luces del solsticio I
Canon 40D, Tamron 17-50 a 50 mm, flash y trípode
1.3s, f/14, ISO400, RAW revelado en DPP

... un espectáculo hipnótico, máxime cuando iluminó completamente buena parte de la pared, que debido a su coloración, intensamente roja, parecía iluminada por un reflector ...


Luces del solsticio II
Canon 40D, Tamron 17-50 a 41 mm, flash y trípode
15s, f/8, ISO400, RAW revelado en DPP y ajuste zonal en el 1er plano

Después, pasamos un buen rato curioseando las zonas mas elevadas de la sima ...

Contemplación
Canon S100 a 5.2 mm, sin filtros ni trípode
1/125s, f/4, ISO800, RAW revelado en DPP

... encontrando estructuras realmente delicadas, como estos tubos de órgano finísimos, hasta el punto de ser translúcidos ...

Tubos de órgano
Canon S100 a 11 mm, sin filtros ni trípode
1/125s, f/4, ISO400, RAW revelado en DPP

... y "venas" que irrigan esta tierra.

Venas
Canon S100 a 5.2 mm, sin filtros ni trípode
1/125s, f/4, ISO400, RAW revelado en DPP

Ya solo quedaba salir ... pero antes, una foto del grupo.

Buenos amigos
Canon 40D, Tamron 17-50 a 11 mm, flash y trípode
1.3s, f/11, ISO400, RAW revelado en DPP

Me deleité durante el ascenso de Ángeles y Beni ...

Ascendiendo I
Canon S100 a 7.3 mm, sin filtros ni trípode
1/100s, f/3.5, ISO1000, RAW revelado en DPP
 
Ascendiendo II
Canon 40D, Tamron 17-50 a 24 mm y flash
1/125s, f/5.6, ISO400, RAW revelado en DPP
 
Ascendiendo III
Canon 40D, Tamron 17-50 a 50 mm y flash
1/125s, f/5.6, ISO400, RAW revelado en DPP


Ascendiendo IV
Canon 40D, Tamron 17-50 a 22 mm y flash
1/125s, f/4, ISO250, RAW revelado en DPP

 ... que llegó un momento, alcanzaron la gloria ... jajaja.

En la gloria
Canon 40D, Tamron 17-50 a 50 mm
1/125s, f/4, ISO500, RAW revelado en DPP
Fusión manual de dos revelados diferentes del mismo RAW

Beni volvió a descender, para acompañarme en el ascenso y resolver las pegas que pudieran surgirme en los fraccionamientos, más complejos que en el descenso. Mientras ascendía, disparé algunas fotos, entre ellas una de Beni siguiendome de cerca y teniendo como fondo la luz del solsticio que tanto le gusta.


Beni y las luces del solsticio
Canon S100 a 5.2 mm, sin filtros ni trípode
1/125s, f/4, ISO1000, RAW revelado en DPP

Una experiencia muy gratificante y al alcance de muy pocas personas, la que me ha permitido vivir Vicente y sus amigos del grupo. Muchas gracias por ello. Y también, gracias a Ángeles, por los buenos momentos pasados en su compañía.

Hasta la próxima ...   ;-)