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sábado, 12 de marzo de 2022

El volcán sin nombre

Aún tenía algunas imágenes que mostrar de mi viaje a La Palma de primeros de Diciembre y como tengo algo parado el blog y hoy se celebra un homenaje al pueblo palmero por su ejemplaridad frente a la adversidad del volcán, me ha parecido buena idea compartirlas hoy ... así que aquí va mi humilde homenaje.

Voy a comenzar por una imagen "documental", nada pintona, pero que tiene la singularidad de ser la primera imagen que tomé del volcán al poco de cruzar el "túnel del tiempo" entre la zona este y la oeste de La Palma, desde los altos de El Paso, con una luz malísima (contraluz y con ceniza en suspensión), pero donde se evidenciaba la brutalidad de la naturaleza, con ese cráter que se ha erguido casi 200 m sobre la orografía preexistente, agrietado y expulsando gases por su boca y su "piel", arrastrados por el viento.

La primera
Canon 6D, Sigma 150-600 f/5-6.3 DG OS HSM a 293 mm y trípode
1/2000s, f/6.3, ISO200, RAW revelado en DPP

Una segunda imagen, que corresponde a una de las mas cercanas que pude tomar, algo más arriba del Mirador de Tajuya, en una endiablada mañana de viento y lluvia, en que nos tuvimos que poner a sotavento de una ladera, bajar el trípode lo mas posible y proteger la cámara con el cuerpo para que no vibrara. Puesto que ya no había "fuegos artificiales", quería conseguir una imagen detallada de los depósitos de azufre salpicados por toda la ladera del volcán, resultado de la condensación mineral del "aliento del volcán".

El aliento del volcán
Canon 7D MKII, Sigma 150-600 f/5-6.3 DG OS HSM a 484 mm y trípode
1/160s, f/6.3, ISO800, RAW revelado en DPP

También quería fotografiar la zona norte del volcán, que solo unos días antes había tenido varias coladas activas al mismo tiempo y tenía una orografía bastante "torturada". Estoy deseando visitar esa zona paseando desde el Llano del Jable o verla desde la cumbre del Birigoyo ... 

Tierras torturadas
Canon 7D MKII, Sigma 150-600 f/5-6.3 DG OS HSM a 184 mm y trípode
1/160s, f/6.3, ISO1250, RAW revelado en DPP

Y ahora de vuelta a la nocturnidad panorámica.

Los que conocen La Palma saben que hay un accesible y bonito mirador: el Time. Sin embargo, la cuerda de la montaña que parte del Time hacia la Caldera de Taburiente, está salpicada de excelentes miradores, uno de ellos es el de Las Cabezadas, no tan accesible pero mucho mas espectacular y desde donde se tiene una vista panorámica brutal del valle. Disfruté allí de noches, amaneceres y atardeceres.

La imagen siguiente corresponde a la noche, poco antes del amanecer (ya se adivinan las primeras luces) y en ella llaman particularmente la atención la población de Los Llanos, los gases y las nubes iluminadas por la intensa luz de las coladas activas y el estrellado cielo de La Palma (el mejor que yo he conocido), desde la cumbre del extinto volcán Bejenado (a la izquierda) hasta el puerto de Tazacorte (a la derecha).

Valle de Aridane en la noche
Canon 6D, Carl Zeiss Distagon 25 f/2 ZE, filtro Hoya Red Enhancer y trípode

Recorte de panorámica horizontal compuesta por cinco imágenes verticales
15s, f/2.5, ISO1000, RAW revelado en DPP y compuesta con PTGui

Y la última: una panorámica similar a la anterior, con las luces del atardecer y algo más amplia, pudiendo ver las trazas de las luces de los coches subiendo al Time.

Valle de Aridane al atardecer
Canon 6D, Canon EF 16-35 f/4 L IS USM a 16 mm, filtro Hoya Red Enhancer y trípode

Recorte de panorámica horizontal compuesta por cinco imágenes verticales
15s, f/6.3, ISO400, RAW revelado en DPP y compuesta con PTGui

Hasta pronto ... :-)

domingo, 26 de diciembre de 2021

La luz del volcán

Hace un par de semanas, al fin pude juntar unos pocos días y escaparme a La Palma, para ver de cerca el volcán surgido en la ladera oeste de Cumbre Vieja. Solo unos días antes de ir, había estado muy activo, llegando a mostrar en su vertiente norte hasta media docena de coladas en paralelo ... todo un espectáculo. Pero según se acercaba la fecha iba viendo en los videos en directo de YouTube que se apagaba poco a poco ... y cuando al fin llegué allí, me sentí como el que mira un fuego de campamento por la mañana: mucho humo, bastantes cenizas, unas pocas ascuas,  ... y poco más. Me alegré por los palmeros, que al fin podrían vivir sin la incertidumbre de los caprichos del volcán, pero a mi se me fastidiaron los "fuegos artificiales".

Pronto se hizo evidente que los mejores momentos para fotografiarlo eran durante los crepúsculos o por la noche, en que parecía que esa nube gris que ocupaba permanentemente el Valle de Aridane era menos perceptible y el contraluz del Sol no existía (no intenté fotografiar desde el sur ... la vuelta era grande, el acceso no estaba garantizado y el punto de vista muy bajo no hubiera sido favorecedor), por lo que busqué varios lugares para fotografiarlo situados al norte o noroeste, desde los que hice bastante fotos, algunas de las cuales os mostraré en próximas entradas y desde el mar (no tuve suerte y el día que embarqué el mar estuvo muy picado dando el barquito verdaderos tumbos que dificultaban la fotografía).

También quería fotografiarlo desde la cumbre de La Palma, la Caldera de Taburiente, pero el mar de nubes que conocía de las visitas previas, en esta ocasión estaba más alto y cubría la cumbre. Sin embargo, la última noche, se despejó, como riéndose de mi que al día siguiente cogía el vuelo de vuelta y tenía que madrugar. Así que allí estaba, a las ocho de la noche, aparcado en la puerta de la casa alquilada y pensando si subía, con más de una hora de ida, otra de vuelta y el tiempo que quisiera pasar en la cumbre fotografiando ... además que sabía que es una carretera de montaña, no encontraría a nadie y probablemente no tuviera cobertura si tenía cualquier problema ... alentador. Pero ¿quién dijo miedo habiendo hospitales? ... :-) ... allá que me fui.

Una hora y media después estaba cerca del Pico de la Cruz (excelente mirador de la Caldera ... muy recomendable), luchando contra el viento y el "fresquito" de la noche a 2300 m de altura. Llevaba todo el equipo, pero lo primero que se hizo evidente era que no podría fotografiar con el tele largo (el Sigma 150-600), pues con lo grande que es por mucho que me pusiera detrás de un escarpe, bajara el trípode a tope y lo protegiera con mi cuerpo, vibraba levemente y las fotos que obtenía estaban movidas. Cuando miré por el visor, me atrajo poderosamente la atención el perfil de los pinos canarios en la cuerda que asciende desde Cumbrecita hasta la cumbre del volcán Bejenado iluminados por las luces del volcán, así que probé con el 70-200, mas compacto y fácil de proteger.

Algunas pruebas de enfoque, encuadre y panos después y era obvio que la foto estaba en la transición entre el mar de nubes blanco que llegaba desde el este y la nube de vapor y humo que salía del volcán y que iluminada era de un rojo intenso, todo ello enmarcado en la cuerda antes citada.

Transición
Canon 6D, Canon 70-200 f/4 L IS a 121 mm, filtro Hoya Red Enhancer y trípode

Recorte de panorámica horizontal compuesta por cuatro imágenes horizontales
10s, f/4.5, ISO1600, RAW revelado en DPP y compuesta con PTGui

Pero no hay foto de La Palma que no deba incluir su cielo, que aunque en esta ocasión había Luna creciente y lo "apagaba" netamente, no deja de ser incomparable.

Nubes, fuego, estrellas y volcanes ... La Palma
Canon 6D, Canon 70-200 f/4 L IS a 116 mm, filtro Hoya Red Enhancer y trípode

Panorámica horizontal compuesta por tres imágenes verticales
10s, f/4.5, ISO1600, RAW revelado en DPP y compuesta con PTGui

Por último, una toma general con la Luna iluminando el cielo de la isla bonita ...

Su verdadera dimensión
Canon 6D, Carl Zeiss Distagon 25 f/2 ZE, filtro Hoya Red Enhancer y trípode

Panorámica horizontal compuesta por tres imágenes verticales
15s, f/2.5, ISO1250, RAW revelado en DPP y compuesta con PTGui

En esta toma se aprecia la verdadera dimensión del nuevo volcán, que habiendo causado muchos daños (relativizados a la escala humana) no es el "monstruo" que dicen los medios, sino más bien un volcán pequeño (comparado con lo que fue el Garafía, el Taburiente, el Bejenado ... o los volcanes que jalonan la cuerda de Cumbre Vieja).

Ahora que se ha dado por finalizada la erupción, espero que todas las administraciones se pongan manos a la obra y pronto los daños ocasionados por este volcán sin nombre solo sean un mal recuerdo en esta Isla Bonita, con tantas cosas para ver.

Pd.: picad las imágenes y F11 para verlas en alta resolución y mejor en una habitación oscura.