domingo, 3 de octubre de 2021

10 años de blog

Hace un par de semanas, se han cumplido 10 años de la primera publicación en este blog ... 😮

Después de algunos años pretendiendo fotografiar de una forma más "estética" y habiendo participado en varias webs de fotografía nacionales y extranjeras (algunas excelentes y otras abominables), pretendí crear un espacio propio, no sujeto a la regulación de terceros, que fuera "el cuaderno de bitácora de las singladuras fotográficas de este apasionado aficionado" y que como decía en la presentación, nos sirviera a mi y otros aficionados a aprender más de fotografía. Lo primero, después de 192 entradas, creo que lo he conseguido y lo segundo, modestamente y en lo que a mi se refiere, creo que también (espero que a otros también les haya servido).

Aunque siempre había estado abierto a todo tipo de fotografía, en aquel momento y por limitaciones económicas, mi equipo fotográfico estaba orientado principalmente a la fotografía de paisaje diurno, contando con la vetusta Canon 40D (con sensor DX y que en aquel momento ya había sido sustituida por la 50D) y dos lentes, el excelente Tokina 11-16 f/2.8 (que poco antes había sustituido al Tamron 17-50 f/2.8 ... una magnífica lente pero poco angular) y el mediocre Canon 70-300 f/4-5.6 (que era el único telezoom que se podía permitir mi bolsillo), así que no es extraño que buena parte de las fotos que hacía entonces fueran ese paisaje diurno citado, frecuentemente panorámico.






Eso no quiere decir que no hiciera pinitos en el paisaje nocturno, que me atraía tremendamente ...







O en la fotografía de acción, sobre todo de la mano de mis hijos y sus amigos practicando deporte ...



La primera ampliación del equipo vino de la mano del telezoom Canon 70-200 f/4 y el extender 2x. El primero fue una excelente adquisición por la notable mejora en nitidez y contraste respecto al 70-300, lo que no puedo decir del extender 2x, pues era completamente inútil para acción con la cámara y el tele que tenia (f/4). Con la 40D y el telezoom pude hacer buenos macros acompañándolo con los tubos de extensión y ampliar mi visión del paisaje mas allá del angular ...



Y después llegó el gran salto: la sustitución de la 40D por la 6D (formato completo). Este cambio, sobre todo, me permitió comenzar a hacer paisaje nocturno con mucha mas calidad y comenzar a pensar en hacer astrofotografía (utilizando un StarTracker), un tipo de fotografía que me fascinaba.





No mucho después llegó el Canon 100 f/2.8, que me permitió retomar el placer del macro, fotografiando durante horas en unos pocos metros cuadrados y, sorprendentemente, hacer también astrofotografía de gran campo con gran detalle (usando StarTracker).





En ese momento mi equipo fotográfico me permitía practicar todo tipo de fotografías, con una excepción: la fotografía de acción. La 6D, siendo una excelente cámara por el sensor que monta (en mi opinión no mejorado por la 6D MkII), tiene limitaciones en lo que a velocidad de disparo y enfoque se refiere y el 70-200 f/4, siendo una lente excelente, se quedaba muy corto en cierto tipo de fotografías de acción. En ese punto y aprovechando una significativa bajada de precio, me hice con la cámara Canon 7D MkII (con una ráfaga y un autofoco sencillamente brutales) y también con el telezoom Sigma 150-600 f/5-6.3, con una resolución muy superior a la que podía conseguir con el 70-200. Juntas, cámara y lente, me han dado muchas alegrías. En primer lugar, me permitieron reencontrarme con mi otra gran pasión: la aeronáutica. Lo que antes con la 6D y el 70-200 eran motas en medio de un fotograma, ahora eran detalles que casi no cabían en él (recordar que la 7D tiene sensor DX que convierte la focal máxima del 150-600 en casi un 1000 mm ... ahí es nada) y que con su autofoco y un poquito de maña "clava" los motivos. Una pequeñísima muestra ...












También me ha permitido fotografiar aves como nunca lo había hecho antes, en particular rapaces ...






Y también paisaje, incluso nocturno (algo que nunca hubiera imaginado) ...



Y por último, la última adquisición, el angular Carl Zeiss Distagon 25 mm f/2, que con su luminosidad y junto a la 6D me han permitido hacer paisaje nocturno como nunca antes pude.








Una entrada la titulé "El fotógrafo omnívoro" y eso es lo que soy: alguien a quien le gusta cualquier tipo de fotografía y que solo está limitado por sus circunstancias (económicas, laborales y/o familiares) y que con el tiempo evoluciona, según se vencen esas limitaciones o aprende a encontrar belleza en otros tipos de fotografía que hasta ese momento no había "tocado".

Soy plenamente consciente que los blogs "ya no están de moda" y que comienzo a ser "un bicho raro" por mostrar mi pasión (que no trabajo) en este formato, pero es que los otros medios para mostrarlo no me gustan, ya sean algunas páginas de fotografía (como 500px ... que se ha convertido en la "hoguera de las vanidades", llenas de egocéntricos que comparten fotografías menos que mediocres y que se pasan el día regalando "likes" simplemente para tener su día de gloria) u otras redes sociales (Facebook, Instagram ... que o bien no permiten desarrollar una historia debidamente o dejan convertidas las imágenes en una miniatura ridícula).

Así pues y mientras el cuerpo aguante, yo seguiré escribiendo este blog, con sus altibajos en lo que a cantidad y calidad se refiere, como no puede ser de otra manera cuando de personas hablamos ... pero persiguiendo la excelencia fotográfica y la comunicación.

Nos vemos ...

martes, 14 de septiembre de 2021

El rincón de la Xana

A pesar que veraneamos relativamente cerca, hacía 10 años que no me acercaba a Oneta (concejo de Villayón) a fotografiar sus conocidas cascadas (aquí la entrada que les dediqué entonces).

Salí de Luarca a medio día, con el cielo completamente encapotado, cierto fresquito y pocas expectativas fotográficas, pues imaginaba que las encontraría con bastante gente y con una luz regular, pero lo principal era disfrutar de nuevo de esos lugares ... aunque en el fondo de mi cabeza y corazón, anhelaba liarme y encontrar la Maseirua (tercera cascada). Cuando llegué, estaba despejado, siendo la luz era muy dura y aunque mucha gente se había marchado a comer quedaban algunos irreductibles en la Firbia y la Ulloa, que hacía imposible plantearse fotografiarlas, así que seguí descendiendo por el sendero, hasta que encontré una bonita poza con una pequeña cascada bastante sugerente.

La experiencia me demuestra que en ciertos entornos, la luz dura del medio día también puede ser atractiva, con fogonazos de luz y color aquí y allá y eso era lo que buscaba, resaltando los detalles del fondo de la poza.

El rincón de la Xana
Canon 6D, Canon EF 16-35mm f/4 L IS USM a 20 mmpolarizador, filtro neutro y trípode
4s, f/11, ISO50, RAW revelado en DPP

Después de una corta serie de fotografías, plegué el trípode y me remangué para buscar la Maseirua. Un par de horas después, volvía sudado como un pollo pero contento como un niño por haberla encontrado ... y fue cuando vi a la "Xana" bañándose en ella. Después que hice su foto y la pareja se marchó de la poza, decidí seguir buscando puntos de vista atractivos de la misma, resaltando pequeños rincones de la misma, ya con otra luz algo más atenuada.

Canon 6D, Canon EF 70-200mm f/4 L IS USM a 70 mm, polarizador y trípode
1s, f/8, ISO200, RAW revelado en DPP
Canon 6D, Canon EF 70-200mm f/4 L IS USM a 75 mm, polarizador y trípode
1/6s, f/8, comp exp -1, ISO320, RAW revelado en DPP
Canon 6D, Canon EF 70-200mm f/4 L IS USM a 160 mm, polarizador y trípode
0.3s, f/8, comp exp -1, ISO320, RAW revelado en DPP

Canon 6D, Canon EF 16-35mm f/4 L IS USM a 31 mmpolarizador y trípode
2s, f/9, comp exp -2/3, ISO100, RAW revelado en DPP

Este lugar tiene que ser increíble en otoño ... aunque no me atrevo a expresar deseos, pues la última vez que dije que volvería, fue hace diez años ... ahí es nada.

Pd.: picad las imágenes y F11 para ver las imágenes en alta resolución


jueves, 2 de septiembre de 2021

La Xana de Oneta

¿Quién dijo que las Xanas son un mito?

Allí estaba, disfrutando de la fresca poza en lo más profundo del verde bosque. Fue una visión fugaz y solo pude hacerle una foto, con lo poco que se veía de su cuerpo iluminado por un rayo de luz singular, difuminado por el movimiento mientras se mecía en la corriente, abandonada a los sentidos. Tan pronto escuchó el click del obturador se volvió apresuradamente, me interrogó con la mirada y cuando entendió que era inofensivo, me sonrió y desapareció antes siquiera que pudiera parpadear.

La Xana de Oneta
Canon 6D, Canon EF 70-200mm f/4 L IS USM a 70 mm, polarizador y trípode
2.5s, f/20, comp exp +1/3, ISO200, RAW revelado en DPP

Jeje ... como ya imaginareis, lo que os he contado es solo una licencia literaria.

Había coincidido con una pareja en el descenso hacia la tercera cascada de Oneta (Maseirua), lo que parecía un mito rural hasta que la encontramos (después de muchos arañazos, algún que otro resbalón y muuuucho sudor ... eso os lo contaré en otra entrada) y ellos subieron antes, mientras yo me quedé haciendo fotos. Cuando llegué a esta pequeña cascada, algo más abajo de la cascada Ulloa (segunda de Oneta) me los encontré refrescándose en la poza (os aseguro que la subida desde la Maseirua lo requería) e inmediatamente visualice la imagen. Ya estaba ella saliendo de la poza cuando me atreví a pedirles permiso para fotografiarla en ella ... a lo que para mi sorpresa, accedieron. Como no era cosa de hacerla estar mucho tiempo en el agua de la poza (bastante fresquita y con un fondo somero y no muy limpio) monté precipitadamente el trípode, busque el tele, ajusté los parámetros ... y olvide ajustar el polarizador. En la pantalla pintaba bien, pero después en el ordenador vi que estaba ligeramente movida, pero sinceramente me pareció que le aportaba onirismo a la imagen y mas que estropearla, la mejoraba y el rayo de sol sobre ella centraba la atención a la perfección ... la guinda de la foto.

Agradecer aquí a María del Mar y su pareja que me permitieran hacer esta fotografía, que en mi opinión tiene "magia", siendo la que considero la mejor fotografía de este verano. Muy contento con ella ...

En unos días os muestro unas imágenes mas "sosegadas" de esta cascada/poza, tomadas antes y después del encuentro.

Pd.: picad la imagen y F11 para verla en alta resolución.

domingo, 20 de junio de 2021

Los alegres chicos del coro

Cuando uno visita un hide, con suerte fotografiará grandes carroñeros y/o poderosas rapaces de mirada depredadora, pero lo que es prácticamente seguro es que fotografiará toda una cohorte de especies oportunistas que se acercan al comedero a ver si se pueden llevar algo al buche ... y que también son muy entretenidos de observar y fotografiar.

En mi caso, los primeros que aparecieron fueron los rabilargos, que en bandada picoteaban la carnaza colocada aquí y allá para tentar a los mas deseados modelos. Nerviosos, previendo el ataque de las rapaces, adoptaban poses acrobáticas para arrancar un preciado trozo de carne.


Otra especie que me visitó fueron los cuervos, que aunque prudentes mostraban menos recelo frente a las rapaces, sabedores de su poderoso pico y su inteligencia. Con frecuencia los vi hostigar a los buitres leonados, picando su cola, no se muy bien con que intención. Esta imagen me gusta particularmente, pues la sombra de las patas sobre una cola que brilla frente a la luz del sol, logra confundir la mirada del espectador.


Otra visita que recibí, además de dos ejemplares distintos y de forma repetida, fue la del raposo. Quiero enseñaros esta en particular, pues cuando lo vi por el visor fui inmediatamente consciente del daño que causan los cepos que algunos desalmados colocan en los campos. Ya veis, el pobre zorro sobrevive sin una de sus patas traseras y tiene muy deteriorada la cola ... aún así el animal manifiesta bastante destreza en sus movimientos.


Y por último, la primerísima especie que fotografié y que bajó prontísimo al comedero ... tanto que ni lo vi llegar, el busardo ratonero. Aquí le tenéis, pelando una carcasa de pollo.


Cuatro meses han pasado desde la visita al hide ... habrá que repetir ...

domingo, 6 de junio de 2021

Los buitres del pinar

Uno de los atractivos de visitar el hide del pinar en las cercanías de El Pimpollar, era poder observar de cerca el Buitre Negro, pues en la zona este de la comunidad de Madrid se localiza una importante colonia de esta especie, concretamente en la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) "Encinares del río Alberche y río Cofio".

Por la información que proporcionan las distintas administraciones y sociedades ornitológicas, esta especie se ha recuperado significativamente tanto en la comunidad de Madrid como en Castilla León ... pero aún planean sobre ella y otras especies en peligro de extinción (Águila Imperial) proyectos que  pueden truncar su evolución positiva, como el proyecto del parque eólico “Ágata”, que con sus molinos de 200 m de altura amenazarían a las aves que habitan en esta ZEPA y otras próximas. Espero que el buen juicio en el estudio de impacto ambiental lo desestime, pues pondría en riesgo el trabajo realizado durante décadas.

Eduardo Cabrero, el gestor del hide de Wildlifephotospain, ya me comentó que si quedaba carroña a media mañana, bajarían los buitres y efectivamente allí se presentaron. Hacía solo unos días había fotografiado mi primer Buitre Negro (en la distancia ... con poca calidad) en las cercanías del Cerro San Pedro, así que estaba deseando ese primer contacto cercano. Ceremoniosamente y sin prisas descendieron hasta el comedero casi una decena de estos buitres. Primero daban alguna pasada en configuración "limpia", planeando como solo ellos saben ...


Cuando decidían descender sacaban el "tren de aterrizaje" ...


Y con su aguda vista decidían el punto de aterrizaje ...


Que alcanzaban con alguna que otra maniobra "acrobática" ...


Tienen un bonito retrato, nobles, distantes ... yo diría que se saben poderosos ...


Como no podía ser de otra manera, les acompañaban sus "primos", los Buitres Leonados, algo mas pequeños e inquietos, pero tan buenos planeadores como los negros ...



Siempre me ha maravillado la mirada del Buitre Leonado, que aún siendo un carroñero, tiene algo de depredadora ... 


Y ese flexible cuello para llegar a los mas recónditos rincones del cuerpo de los animales muertos ...


Sin la nobleza que transmiten los negros, también es atractivo su retrato ...


Aparte del comedero, en que había una mezcla caótica de especies y se hacía difícil encuadrar debidamente, pude fotografiar ambas especies sobre un pino cercano, en que se puede apreciar las dimensiones de ambos.


Espero que su futuro no sea como el color del nombre de su especie, negro, y podamos seguir disfrutando de su presencia en nuestras zonas naturales muchos años.